Protestants dans la Ville

Page d'accueil    Liens    

 

Gilles Castelnau

Images et spiritualité

Libres opinions

Spiritualité

Dialogue interreligieux

Hébreu biblique

Généalogie

 

Claudine Castelnau

Nouvelles

Articles

Émissions de radio

Généalogie

 

Libéralisme théologique

Des pasteurs

Des laïcs

 

Roger Parmentier

Articles

La Bible « actualisée »

 

Réseau libéral anglophone

Renseignements

John S. Spong

 

JULIAN MELLADO

Textos en español

Textes en français

 

Giacomo Tessaro

Testi italiani

Textes en français

 

ProgressiveChristianity

 

 

 

Incomprensible resurrección

 

Incompréhensible résurrection

 

Henri Persoz

 


Traducción: Julian Mellado

 

13 octubre 2013

 

 

Hechos 17, 16-34
La « resurrección de entre los muertos » de Jesús demanda ser explicada de una manera accesible a los neófitos. Esto no siempre lo supo hacer el apóstol Pablo, ya que para él se entendía por sí misma. En consecuencia tuvo que enfrentar algunas confrontaciones difíciles.

El Apóstol Pablo era una verdadero valiente proclamando su Evangelio al mundo. Tuvo dificultades con los judíos, ya que para ellos, el Mesías debía transformar el mundo y Jesús según lo que pensaban no había transformado nada. Tuvo dificultades con los Griegos porque para ellos la resurrección de los cuerpos era algo impensable.
El encuentro con los Atenienses resultó en un fracaso porque Pablo no les explicó lo suficientemente bien lo que él entendía por « resurrección de los muertos ».
Atenas era la capital de la filosofía, es decir de la manera de interpretar el mundo, de comprender el lugar del hombre en el universo, de saber cómo debía vivir. Había en Atenas más filósofos por kilómetro cruadrado que hoy en cualquier capital del mundo. Como indica Lucas, se les encontraba siempre en la plaza pública, discutiendo las últimas novedades y tratando de demostrar que cada uno tiene razón. Este es el único lugar del Nuevo Testamento donde los epicúreos y los estoicos son explicitamente nombrados.

Los epicúreos era moralistas, muy austeros, que trataban de vivir lo más sencillamente posible. Se contentaban con lo que tenían. Epicuro decía : « No hay que temer nada de la muerte, pues mientras estoy vivo la muerta no está. Y cuando ella aparece el que no está soy yo » Esta manera de ver las cosas, que se apoya sobre la pura lógica, no era que Pablo tenía costumbre de exponer.

Los estoicos buscaban a su vez la virtud, el comportamiento moral fundado sobre el esfuerzo y la búsqueda del bien, y siguiendo a Aristóteles, creían que todo era materia, incluido el conocimiento, e incluso las cosas divinas. Esto tampoco era conforme a las ideas de Pablo.
El apóstol sabía bien que Atenas era el centro de la cultura, del conocimiento del mundo y de la ciencia moral. ¿Cómo pues, en esas condiciones, podía presentar la proclamación cristiana, a penas nacida, y que no estaba apoyada sobre ningún tratado como los que los grandes filósofos habían producido abundantemente?
Se comprende la dificultad y la prudencia de Pablo que va a la Acrópolis con pies de plomo. Busca un punto de contacto, mediante su sentimiento religioso y esta inscripción que leyó en un templo : « Al dios desconocido ». Por una vez los Griegos admitían que no lo sabían todo de la divinidad. Había que insistir en esa brecha. Ese Dios que no conocéis, dice Pablo, « es el vengo de anunciaros, el creador del Universo, el Señor de cielo y tierra, el que da la vida y el aliento ».
Los Atenienses callan y escuchan. El contacto parece posible. Pablo añade algunos puntos mas : Ese Dios ha creado todos los pueblos de la tierra ; ha puesto límites al tiempo y al espacio habitable. Está cercano de cada uno de nosotros. El apóstol llega incluso a citar al poeta griego Epiménides : « Es en él que tenemos la vida, el movimiento y el ser ». Y añade del filósofo aratos : « Somos linaje de Dios ». Es decir que los filósofos creían en Dios y Pablo también. Por lo tanto el entendimiento es posible. Además de que ese Dios de los filósofos guiaba a los hombres hacia el bien. Pablo asiente y lleva su arguemnto más lejos : « Ese Dios va a juzgar el mundo por medio del hombre que ha designado para ello y que ha resucitado de entre los muertos » ¿Qué? ¿Un muerto que resucita? Esto es incomprensible para los Griegos. Se marchan diciendo que ya le escucharán en otra ocasión.

Por lo tanto, Pablo se ha precipitado, ya que no explicó nada.. No dijo qué sentido podía tener esa resurrección, sobre qué se basaba para hacer tal afirmación. Una resurrección que es afirmada sin argumentos, sin comentarios que permitiría a esos sabios situar el evento a la luz de su propia visión del mundo, llevó a que la predicación fracasara. No habrá filósofos cristianos en Atenas.

¿Pero cuántos cristianos cometen el mismo error hoy en día, a pesar de los avisos de Lucas?


Volver a "Textos en español"

 

haut de la page

 

 

Les internautes qui souhaitent être directement informés des nouveautés publiées sur ce site
peuvent envoyer un e-mail à l'adresse que voici : Gilles Castelnau
Ils recevront alors, deux fois par mois, le lien « nouveautés »
Ce service est gratuit. Les adresses e-mail ne seront jamais communiquées à quiconque.